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ToggleLa motivación intrínseca es el tipo de motivación que surge de la propia persona, sin depender de recompensas o castigos externos. Es la motivación que nace del interés, la curiosidad, el reto y la satisfacción de aprender algo nuevo o mejorar una habilidad. La motivación intrínseca es fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños, ya que les ayuda a adquirir conocimientos, a desarrollar su creatividad, a aumentar su autoestima y a disfrutar del proceso de aprendizaje.
Sin embargo, no todos los niños tienen el mismo nivel de motivación intrínseca, ni se sienten motivados por las mismas actividades o tareas. Algunos factores que pueden influir en la motivación intrínseca de los niños son el entorno familiar, el clima escolar, el tipo de interacción con los adultos y los iguales, el nivel de dificultad y variedad de las tareas, el reconocimiento y el feedback positivo, la autonomía y la elección, la diversión y la creatividad, y el valor del proceso más que del resultado.
Por eso, en este artículo vamos a analizar cómo fomentar la motivación intrínseca en los niños, qué estrategias se pueden utilizar para potenciarla y qué beneficios se pueden obtener de ella. Si quieres saber más sobre este tema tan importante para el aprendizaje significativo de los niños, te invitamos a seguir leyendo. 📚
¿Qué es la motivación intrínseca y por qué es importante para los niños?
La motivación intrínseca es el tipo de motivación que surge de la propia persona, sin depender de recompensas o castigos externos. Es la motivación que nace del interés, la curiosidad, el reto y la satisfacción de aprender algo nuevo o mejorar una habilidad. La motivación intrínseca se basa en el placer y el disfrute que se obtiene de realizar una actividad, sin importar el resultado o la opinión de los demás.
La motivación intrínseca es muy importante para los niños, ya que les ayuda a:
- Adquirir conocimientos y habilidades de forma más eficaz y profunda, al estar más atentos y concentrados en lo que hacen.
- Desarrollar su creatividad y su pensamiento crítico, al buscar soluciones originales y alternativas a los problemas que se les plantean.
- Aumentar su autoestima y su confianza en sí mismos, al sentirse capaces de superar los desafíos y alcanzar sus metas.
- Disfrutar del proceso de aprendizaje, al encontrar sentido y diversión en lo que aprenden. 🎉
¿Qué diferencia hay entre la motivación intrínseca y la extrínseca en los niños?
La motivación extrínseca es el tipo de motivación que surge de factores externos a la persona, como las recompensas o los castigos. Es la motivación que se basa en el cumplimiento de expectativas o normas impuestas por otros, como los padres, los profesores o la sociedad. La motivación extrínseca se orienta al resultado o al reconocimiento que se obtiene de realizar una actividad, sin importar el placer o el interés que se tenga por ella.
La diferencia entre la motivación intrínseca y la extrínseca en los niños es que:
- La motivación intrínseca es más duradera y estable, ya que depende de factores internos que no cambian con facilidad. La motivación extrínseca es más temporal y variable, ya que depende de factores externos que pueden cambiar o desaparecer con el tiempo.
- La motivación intrínseca es más autónoma y personal, ya que refleja los intereses y las preferencias propias de cada niño. La motivación extrínseca es más heterónoma e impersonal, ya que refleja los intereses y las preferencias de otras personas o grupos.
- La motivación intrínseca es más positiva y saludable, ya que genera bienestar y satisfacción personal. La motivación extrínseca es más negativa y perjudicial, ya que genera estrés y ansiedad.
¿Qué beneficios tiene la motivación intrínseca para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños?
La motivación intrínseca tiene muchos beneficios para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños, entre los que se pueden destacar:
- Mejora el rendimiento académico, al favorecer la comprensión, la memoria, la atención y la resolución de problemas.
- Fomenta el aprendizaje significativo, al conectar lo que se aprende con lo que se sabe, se siente y se vive.
- Estimula la curiosidad intelectual, al despertar el interés por conocer más sobre el mundo y sus fenómenos.
- Potencia la creatividad y la innovación, al impulsar la generación de ideas nuevas y originales.
- Refuerza la autoestima y la autoeficacia, al aumentar el sentimiento de competencia y capacidad personal.
- Promueve la autonomía y la responsabilidad, al desarrollar la capacidad de tomar decisiones propias y asumir las consecuencias.
- Incrementa la satisfacción y el bienestar personal, al proporcionar placer y disfrute por lo que se hace. 😊

Factores que influyen en la motivación intrínseca de los niños
La motivación intrínseca no es algo que se tenga o no se tenga, sino que depende de varios factores que pueden potenciarla o inhibirla. Algunos de estos factores son la curiosidad, el interés, el reto, la competencia, la autonomía y la elección. Veamos cómo influyen estos factores en la motivación intrínseca de los niños y cómo podemos fomentarlos.
La curiosidad y el interés
La curiosidad es el deseo de saber más sobre algo que nos llama la atención o nos sorprende. El interés es el gusto o la preferencia por algo que nos atrae o nos apasiona. La curiosidad y el interés son dos motores de la motivación intrínseca, ya que impulsan a los niños a explorar, investigar y aprender sobre el mundo que les rodea.
Para despertar la curiosidad y el interés de los niños por el aprendizaje, podemos:
- Ofrecerles una variedad de estímulos que capten su atención y despierten su asombro, como libros, juegos, experimentos, vídeos, etc.
- Relacionar lo que aprenden con sus experiencias previas y con sus propias preguntas, para que encuentren sentido y relevancia en lo que aprenden.
- Mostrarles nuestro propio entusiasmo por lo que les enseñamos, para que se contagien de nuestra pasión y se sientan motivados a seguir aprendiendo.
Para mantener la curiosidad y el interés de los niños a lo largo del tiempo, podemos:
- Respetar su ritmo y su estilo de aprendizaje, sin presionarles ni aburrirles con tareas demasiado fáciles o difíciles para ellos.
- Darles oportunidades de elegir lo que quieren aprender o cómo quieren aprenderlo, para que se sientan más implicados y comprometidos con su aprendizaje.
- Reconocer sus logros y sus esfuerzos, sin compararles con otros ni premiarles con recompensas externas, para que se sientan orgullosos de lo que hacen y quieran seguir mejorando.
El reto y la competencia
El reto es el desafío o la dificultad que supone realizar una actividad o alcanzar una meta. La competencia es la comparación o la rivalidad con otros o con uno mismo por conseguir un mejor resultado. El reto y la competencia son dos fuentes de motivación intrínseca, ya que estimulan a los niños a superarse a sí mismos y a demostrar su capacidad.
Para fomentar el reto y la competencia sana como fuentes de motivación intrínseca en los niños, podemos:
- Proponerles tareas que supongan un desafío para ellos, pero que sean alcanzables con su nivel de habilidad y conocimiento.
- Ayudarles a establecer metas claras y realistas, que les orienten hacia lo que quieren conseguir y cómo pueden conseguirlo.
- Animarles a competir consigo mismos, más que con los demás, para que se centren en su propio progreso y mejora.
Para evitar que el reto y la competencia se conviertan en frustración o ansiedad en los niños, podemos:
- Evitar las críticas negativas o las burlas, que puedan dañar su autoestima o su confianza en sí mismos.
- Enseñarles a aceptar los errores o los fracasos, como parte del proceso de aprendizaje y como oportunidades de mejora.
- Fomentar la cooperación y la ayuda mutua, entre los niños, para que se apoyen unos a otros y aprendan unos de otros.
La autonomía y la elección
La autonomía es la capacidad de actuar por uno mismo, sin depender de otros. La elección es la posibilidad de decidir entre varias opciones. La autonomía y la elección son dos elementos de motivación intrínseca, ya que favorecen el sentido de control y responsabilidad sobre el propio aprendizaje.
Para promover la autonomía y la elección como elementos de motivación intrínseca en los niños, podemos:
- Dejarles espacio para explorar e investigar por su cuenta, sin intervenir demasiado ni darles todas las respuestas.
- Ofrecerles alternativas para realizar las tareas, que se adapten a sus intereses, preferencias y necesidades.
- Permitirles expresar su opinión y su creatividad, sin imponerles nuestra forma de pensar o de hacer las cosas.
Para equilibrar la autonomía y la elección con la orientación y el apoyo en los niños, podemos:
- Establecer unas normas y unos límites claros y coherentes, que les den seguridad y confianza.
- Guiarles y acompañarles en su aprendizaje, sin dirigirles ni controlarles, sino facilitándoles recursos y sugerencias.
- Resolver sus dudas y sus dificultades, sin hacerles sentir inútiles o dependientes, sino estimulando su capacidad de resolver problemas.

Estrategias para fomentar la motivación intrínseca en los niños
Ya hemos visto qué es la motivación intrínseca, por qué es importante para los niños y qué factores la influyen. Ahora vamos a ver qué estrategias podemos utilizar para fomentar la motivación intrínseca en los niños, tanto en el ámbito familiar como en el escolar. Algunas de estas estrategias son el reconocimiento, el feedback positivo, la diversión, la creatividad y el valor del proceso más que del resultado.
El reconocimiento y el feedback positivo
El reconocimiento es la expresión de aprecio o valoración que se hace a alguien por lo que ha hecho o conseguido. El feedback positivo es la información constructiva que se da a alguien sobre lo que ha hecho o conseguido, destacando sus fortalezas y sus áreas de mejora. El reconocimiento y el feedback positivo son dos estrategias que pueden potenciar la motivación intrínseca de los niños, ya que les ayudan a:
- Sentirse valorados y respetados por lo que son y lo que hacen, sin importar el resultado o la comparación con otros.
- Aumentar su autoestima y su confianza en sí mismos, al reconocer sus capacidades y sus logros.
- Mejorar su aprendizaje, al recibir orientación y apoyo para superar sus dificultades y alcanzar sus objetivos.
Para usar el reconocimiento y el feedback positivo para potenciar la motivación intrínseca de los niños, podemos:
- Ser sinceros y específicos, al reconocer o dar feedback a los niños, sin exagerar ni generalizar, sino basándonos en hechos concretos y observables.
- Ser frecuentes y oportunos, al reconocer o dar feedback a los niños, sin esperar a que hagan algo extraordinario o terminen una tarea, sino haciéndolo de forma regular y en el momento adecuado.
- Ser positivos y constructivos, al reconocer o dar feedback a los niños, sin criticar ni juzgar, sino resaltando lo que han hecho bien y sugiriendo cómo pueden mejorar.
Para evitar que el reconocimiento y el feedback positivo se conviertan en recompensas externas que disminuyan la motivación intrínseca de los niños, podemos:
- Evitar el uso de premios materiales o simbólicos, como dinero, regalos, calificaciones, diplomas, etc., que puedan condicionar o sustituir la motivación intrínseca de los niños.
- Evitar el uso de elogios excesivos o vacíos, como “eres el mejor”, “lo haces todo bien”, etc., que puedan generar dependencia o falsas expectativas en los niños.
- Evitar el uso de amenazas o castigos, como quitar privilegios, imponer tareas extra, etc., que puedan generar miedo o rechazo en los niños.
La diversión y la creatividad
La diversión es el estado de ánimo alegre y placentero que se experimenta al hacer algo que nos gusta o nos divierte. La creatividad es la capacidad de generar ideas nuevas y originales que se adapten a una situación o a un problema. La diversión y la creatividad son dos factores que pueden fomentar la motivación intrínseca de los niños, ya que les permiten:
- Disfrutar del aprendizaje, al encontrarlo lúdico, interesante y estimulante.
- Expresar su personalidad, al mostrar su forma de pensar, sentir y actuar.
- Desarrollar su potencial, al explorar sus talentos, habilidades e intereses.
Para estimular la diversión y la creatividad como factores de motivación intrínseca en los niños, podemos:
- Proponerles actividades lúdicas y variadas, que les permitan aprender jugando, experimentando y descubriendo.
- Fomentar su imaginación y su fantasía, que les permitan crear historias, personajes, mundos, etc., sin limitaciones ni restricciones.
- Incentivar su curiosidad y su innovación, que les permitan buscar respuestas, soluciones, alternativas, etc., sin miedo ni vergüenza.
Para integrar la diversión y la creatividad en el currículo escolar y en el proyecto educativo, podemos:
- Utilizar metodologías activas y participativas, como el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje por descubrimiento, etc., que impliquen a los niños en su propio aprendizaje.
- Utilizar recursos didácticos atractivos y motivadores, como las nuevas tecnologías, los juegos, los cuentos, las canciones, etc., que faciliten el aprendizaje de los contenidos curriculares.
- Utilizar estrategias de evaluación formativa y diversificada, como las rúbricas, los portfolios, las autoevaluaciones, etc., que valoren el proceso y el producto de los niños.
El valor del proceso más que del resultado
El valor del proceso es la importancia que se le da al camino que se sigue para aprender algo o conseguir algo. El valor del resultado es la importancia que se le da al final o al objetivo que se alcanza al aprender algo o conseguir algo. El valor del proceso más que del resultado es una actitud que puede favorecer la motivación intrínseca de los niños, ya que les ayuda a:
- Centrarse en el aprendizaje, más que en el rendimiento, al priorizar lo que se aprende, cómo se aprende y por qué se aprende, más que lo que se obtiene o se demuestra.
- Aprender de los errores, más que evitarlos, al considerarlos como oportunidades de mejora, más que como fracasos o vergüenzas.
- Disfrutar del esfuerzo, más que del éxito, al valorar el trabajo y la dedicación que se pone en una tarea, más que el resultado o la recompensa que se consigue.
Para enseñar a los niños a valorar el proceso de aprendizaje más que el resultado como forma de motivación intrínseca, podemos:
- Modelar esta actitud con nuestro ejemplo, al mostrarles cómo nosotros mismos disfrutamos del aprendizaje, cómo nos equivocamos y cómo nos esforzamos.
- Dialogar con ellos sobre sus experiencias de aprendizaje, al preguntarles qué han aprendido, cómo lo han aprendido y qué les ha gustado o disgustado de lo que han hecho.
- Celebrar sus logros y sus avances, al felicitarles por lo que han conseguido y por lo que han mejorado, sin importar si son grandes o pequeños.
Para evaluar el proceso de aprendizaje de los niños sin afectar a su motivación intrínseca, podemos:
- Utilizar criterios claros y consensuados, al explicarles qué se espera de ellos y qué se va a evaluar, y al involucrarles en la definición de esos criterios.
- Utilizar instrumentos variados y adecuados, al emplear diferentes formas de recoger información sobre su aprendizaje, como observaciones, entrevistas, pruebas, etc., y al adaptarlas a sus características y necesidades.
- Utilizar feedback constructivo y orientador, al proporcionarles información sobre sus fortalezas y sus áreas de mejora, y al sugerirles acciones para seguir avanzando.

El papel del entorno en la motivación intrínseca de los niños
La motivación intrínseca no solo depende de los factores internos de cada niño, sino también de los factores externos que conforman su entorno. El entorno es el conjunto de personas, lugares y situaciones que rodean al niño y que influyen en su desarrollo y en su aprendizaje. Algunos de los agentes más importantes del entorno son la familia, la escuela y los iguales. Veamos cómo afectan estos agentes a la motivación intrínseca de los niños y cómo podemos optimizar su influencia.
La familia
La familia es el primer y principal agente educativo del niño, ya que le proporciona el afecto, la seguridad y los valores que necesita para crecer y aprender. La familia también es un factor clave para la motivación intrínseca del niño, ya que le transmite sus expectativas, sus actitudes y sus hábitos hacia el aprendizaje.
Para fomentar la motivación intrínseca de los hijos desde casa, podemos:
- Mostrar interés y apoyo por lo que hacen y aprenden, sin presionarles ni exigirles más de lo que pueden dar.
- Colaborar con la escuela en el seguimiento y la orientación de su aprendizaje, sin interferir ni contradecir lo que hacen los profesores.
- Crear un ambiente propicio para el aprendizaje en casa, con un espacio adecuado, un horario flexible y unos recursos variados.
Para evitar que las expectativas o las presiones familiares afecten a la motivación intrínseca de los hijos, podemos:
- Respetar sus intereses y sus preferencias, sin imponerles nuestros gustos o nuestras aspiraciones.
- Reconocer sus esfuerzos y sus logros, sin compararles con otros o con nosotros mismos.
- Fomentar su autonomía y su responsabilidad, sin sobreprotegerles ni controlarles.
La escuela
La escuela es el segundo y principal agente formativo del niño, ya que le proporciona los conocimientos, las habilidades y las competencias que necesita para desarrollarse y aprender. La escuela también es un factor clave para la motivación intrínseca del niño, ya que le plantea los retos, las actividades y las evaluaciones que determinan su aprendizaje.
Para fomentar la motivación intrínseca de los alumnos desde el aula, podemos:
- Adaptar el currículo y la metodología a las características, las necesidades y los ritmos de cada alumno, sin dejar a nadie atrás ni aburrir a nadie.
- Involucrar a los alumnos en su propio aprendizaje, dándoles voz y voto en la planificación, la realización y la evaluación de las tareas.
- Crear un clima positivo y cooperativo en el aula, con unas normas claras, una comunicación fluida y una convivencia respetuosa.
Para evitar que las normas o las obligaciones escolares afecten a la motivación intrínseca de los alumnos, podemos:
- Explicar el sentido y la utilidad de lo que se hace y se aprende en el aula, para que los alumnos lo comprendan y lo valoren.
- Flexibilizar el tiempo y el espacio de las tareas, para que los alumnos puedan trabajar a su ritmo y con comodidad.
- Diversificar las opciones y los recursos de las tareas, para que los alumnos puedan elegir lo que más les guste o les convenga.
Los iguales
Los iguales son las personas de la misma edad o condición que el niño, con las que se relaciona e interactúa. Los iguales son un factor importante para el desarrollo social y emocional del niño, ya que le proporcionan la amistad, la diversión y el apoyo que necesita para crecer y aprender. Los iguales también son un factor importante para la motivación intrínseca del niño, ya que le influyen con sus opiniones, sus actitudes y sus comportamientos hacia el aprendizaje.
Para fomentar la motivación intrínseca de los niños a través de las relaciones con sus compañeros, podemos:
- Promover el trabajo en equipo entre los niños, para que se ayuden unos a otros, se enseñen unos a otros y se enriquezcan unos a otros.
- Estimular la participación activa de los niños, para que expresen sus ideas, sus sentimientos y sus opiniones, y escuchen y respeten las de los demás.
- Potenciar el liderazgo positivo de los niños, para que se impliquen en la organización y la dinamización de las actividades, y motiven y animen a los demás.
Para evitar que las influencias o las comparaciones con sus compañeros afecten a la motivación intrínseca de los niños, podemos:
- Prevenir y resolver los conflictos entre los niños, para que no se generen situaciones de violencia, acoso o exclusión.
- Fomentar la autoestima y la autoconfianza de los niños, para que no se dejen llevar por la presión de grupo o por el miedo al rechazo.
- Valorar la diversidad y la individualidad de los niños, para que no se sientan inferiores o superiores a los demás, sino diferentes y únicos.

Conclusión
En este artículo hemos hablado sobre la motivación intrínseca, el tipo de motivación que surge de la propia persona, sin depender de recompensas o castigos externos. Hemos visto qué es la motivación intrínseca, por qué es importante para los niños, qué factores la influyen, qué estrategias se pueden utilizar para fomentarla y qué papel juega el entorno en ella. Hemos aprendido que la motivación intrínseca es fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños, ya que les ayuda a adquirir conocimientos, a desarrollar su creatividad, a aumentar su autoestima y a disfrutar del proceso de aprendizaje.
Me gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones y valoraciones personales sobre este tema. Creo que la motivación intrínseca es una de las claves para el aprendizaje significativo de los niños, ya que les permite aprender por el placer de aprender, sin necesidad de incentivos o presiones externas. Creo que la motivación intrínseca se puede fomentar desde la familia, la escuela y los iguales, con una actitud positiva, respetuosa y estimulante hacia el aprendizaje. Creo que la motivación intrínseca se puede potenciar con el reconocimiento, el feedback positivo, la diversión, la creatividad y el valor del proceso más que del resultado.
Espero que este artículo os haya resultado útil e interesante. Si tenéis alguna duda, comentario o sugerencia sobre este tema, podéis dejarla abajo. Me encantará leer vuestras opiniones y responder a vuestras preguntas. Gracias por vuestra atención. 😊
© 2023 ▷ Escuela en la Nube ➡➤ [ Motivación intrínseca: el secreto para el aprendizaje significativo de los niños ] Aspectos generales de la Inteligencia emocional en niños ✏️ Ángel Sánchez Fuentes | 👨🎓Docente y creador de blogs educativos @escuelaenlanube

