¿Qué es la conducta prosocial en niños?

conducta prosocial

El comportamiento o conducta prosocial, son las acciones o esfuerzos que las personas realizan para ayudarse mutuamente, con la intención de lograr un objetivo común.

La conducta prosocial en niños, tiene que ver con su capacidad de tener acciones voluntarias que se presentan de manera positiva, receptiva, útil y cooperativa, que se asocian con elementos de bienestar.

Estas conductas o comportamientos, suele presentarse tanto de forma individual como en grupos sociales para niños, siendo un factor cooperativista muy interesante.

De tal manera, la conducta prosocial en los niños se relaciona con las habilidades de interacción social, relaciones amistosas, aceptación entre pares, además de una identidad personal positiva, que hace posible que exista un menor riesgo, que se presenten situaciones problemáticas en el ambiente escolar.

comportamiento prosocial

“Conducta prosocial en niños, niñas y adolescentes”


¿Qué es la Conducta Prosocial?

En psicología, el comportamiento o la conducta es el conjunto de respuestas que presenta un ser vivo en relación con su entorno, bien sea por presencia o por ausencia.​

Por otra parte, prosocial se compone de dos términos, “pro” que significa “a favor de” y “social” que hace alusión a la sociedad. De este modo, la conducta prosocial es la manifestación por medio de la cual, se busca ayudar o colaborar con otras personas con una acción específica.

Estás conductas son habilidades sociales, que están presentes en nosotros desde niños y están muy relacionadas con el desarrollo de la sociedad.

Estas conductas o comportamientos positivos, son fundamentales para que exista la socialización, comunicación y cooperación, para realizar las múltiples actividades que necesitamos desempeñar diariamente.

¿En qué momento se desarrolla la conducta prosocial?

La conducta prosocial se desarrolla durante la primera infancia y generalmente, los niños en edad preescolar presentan conductas como, ayudar, compartir y son capaces de conocer y sentir el estado emocional de otras personas.

La solidaridad, la cooperación y la ayuda al prójimo, son ejemplos de la conducta prosocial que son fundamentales para establecer y mantener relaciones sociales, ya que facilitan las interacciones positivas con otros individuos o grupos de ellos.

Cuando este tipo de conductas están presentes en los niños, suelen hacer amigos más fácilmente en la escuela, lo que tiene una gran relevancia en la escolarización.

conducta en niños

“Las habilidades prosociales son aquellas que facilitan las interacciones positivas con otros”


¿Por qué es importante la conducta prosocial en los niños?

La conducta prosocial es el espejo de las habilidades sociales y refleja una identidad personal sana, autoestima, convivencia, relaciones amistosas o fraternas y el respeto a todos ellos.

Algunas de las consecuencias de la conducta prosocial en los niños, es que buscan solucionar problemas, evitando acciones violentas, que están lejos de ocasionar problemas entre su grupo de amigos o en la escuela.

Aunque el comportamiento prosocial en los niños, pareciera que se presentara de forma natural o de manera espontánea, realmente no es así. Los niños necesitan que los adultos los ayuden a desarrollar estas habilidades.

conducta prosocial

 

“Podemos ver el comportamiento prosocial, como todo lo contrario a la conducta egoísta”

Importancia de la participación de los padres en el desarrollo de la conducta prosocial de los niños

Es muy importante, la participación de los padres en el desarrollo de la conducta prosocial de los niños; ya que a través del ejemplo, la educación y la formación en valores, los pequeños adquieren las habilidades interpersonales que son claves para la convivencia en el hogar y en la sociedad.

Es significativo que los padres se centren, en los objetivos y en las expectativas que tienen con el comportamiento de los niños.

¿Cómo pueden fomentar los padres la conducta prosocial en los niños?

Algunas de las estrategias para desarrollar la conducta prosocial de los niños, se pueden lograr a partir de la implementación de las reglas en casa y la comunicación asertiva.

Podemos fomentar la conducta prosocial en los niños desde la infancia temprana, siendo congruentes es nuestro comportamiento; es decir, “predicando con el ejemplo”.

Algunas de las estrategias que pueden utilizar los padres para fomentar las habilidades prosociales en los niños, son las siguientes:

  • Enseñarles la importancia del trabajo en equipo.
  • Alentar valores en los niños como la amistad y la cooperación.
  • Hacerles ver, que está bien pedir ayuda cuando la necesitemos.
  • Ser empáticos con nuestros hijos y sobre todo aprender a escucharlos.
  • Enseñarles la importancia del respeto por la vida y la integridad de otros seres vivos.
  • Debemos aprender a expresar el amor hacia nuestros hijos y enseñarles el valor de la familia.
  • Es importante que aprendan a aceptarse y aceptar a los demás, de una forma fraterna y amorosa.
  • Evitar las conductas violentas y antisociales en casa y explicarles las consecuencias de estas acciones.
  • Que aprenda a buscar y señalar de una manera armoniosa y resiliente sus defectos y errores, como los de los otros.
  • Debemos tener en cuenta, elogiar y valorar los comportamientos que sean aceptados o que busquen la adaptación social de nuestros hijos.

Todo esto es importante, para que los niños puedan establecer relaciones cercanas y tengan un sano desarrollo, convirtiéndose en adultos seguros y con madurez emocional.


Actividades para promover el comportamiento prosocial en los niños

Algunas actividades para promover las habilidades prosociales en los niños, son las siguientes:

  • Aprendizaje por imitación o modelaje Para estimular las habilidades prosociales en los niños, podemos enseñarles que aprendan una determinada conducta a través de un modelo; es decir, que un adulto les muestre cómo se debe hacer.

El aprendizaje por imitación o por modelaje, se basa en la observación y con esto se busca que los niños adquieran nuevas conductas, de forma inconsciente imitando la figura adulta.

  • La retroalimentación positiva Posterior aprendizaje por imitación o por modelaje, se debe realizar una retroalimentación positiva sobre el desempeño del niño, haciendo énfasis en primer lugar en lo que hizo bien y luego en lo que debe mejorar.
  • Recrear la situación Podemos recrear una o varias situaciones, en donde el niño pueda experimentar cómo realizar la conducta prosocial que aprendió en la vida real.

Por ejemplo: Podemos recrear de manera ficticia, una escena conflictiva con los compañeros del cole y mostrarle cómo puede resolverla a través de la conducta prosocial.

  • Juego de roles Podemos recrear situaciones interpretando juego de roles, en donde cada participante tiene un papel específico.

En el juego de roles, se debe improvisar las conductas que se simulan y debe existir una recompensa o refuerzo para el niño. Es muy importante que el niño participe en esta actividad de forma voluntaria.


Conclusiones sobre las habilidades prosociales en los niños

Entre las conclusiones sobre la conducta prosocial en los niños que podemos mencionar, es que los padres y los maestros deben promover desde casa y el colegio, los mejores ejemplos de la conducta prosocial en los niños.

Esto favorecerá el desarrollo psicológico de los peques, que conforme vayan creciendo, podrán asumir los nuevos retos sociales que les tocará afrontar con mayor autonomía e independencia.

El desarrollo de la conducta prosocial en los niños es una meta compleja, debido a que deben equilibrar sus propias necesidades e intereses, a la vez de fortalecer los lazos sociales.

Actividades para promover la conducta prosocial en los niños Clic para tuitear
© 2022 ▷ Escuela en la Nube ➡➤ [ Actividades para promover el comportamiento prosocial en los niños ] Escuela de padres Ángel Sánchez Fuentes @escuelaenlanube

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.