¿Son buenas las Mentiras de los padres a los hijos?

Todos los padres en algún momento les han dicho  mentiras a sus hijos, pero siempre queda la cuestión de si eso está bien o no.

Mentiras de los padres a los hijos ¿Por qué lo hacemos?

Decir pequeñas mentiras a nuestros hijos resulta ser algo común, de hecho, según algunos estudios, llegamos a decir alrededor de tres mil mentiras a nuestros hijos durante su infancia.

Mentiras

Las Mentiras de los padres a los hijos podemos clasificarlas en cuatro:

  1. Las mentiras que les decimos cuando tememos que se enteren de la verdad, por ejemplo cuando les decimos que a los niños los trae la cigüeña, por temor a contarles acerca de las actividades sexuales y la reacción que puedan tener frente a esa situación.

  1. Mentir cuando creemos que no están preparados para aceptar la verdad; por ejemplo cuando no les contamos lo duro que nos ha tocado trabajar para poder conseguir las cosas necesarias para que ellos estén bien. Este tipo de mentiras las decimos para que ellos no se preocupen, porque sentimos que no es asunto de niños.

  1. Finalmente están las mentiras que les decimos para que no se sientan mal o para protegerlos. Por ejemplo, cuando les decimos que las galletas les han quedado deliciosas, cuando en realidad aún están crudas, o bien cuando les decimos que cantan hermoso, pero en realidad no es así.

  1. Las mentiras que les decimos para lograr aquello que queremos. Por ejemplo cuando les decimos que ya es hora de dormir pero en realidad es muy temprano, y se los décimos simplemente porque hemos tenido un día pesado y somos nosotros quienes queremos irnos a la cama.

Las consecuencias de las Mentiras de los padres a los hijos

La primer consecuencia las Mentiras de los padres a los hijos es que se convierte en un patrón repetitivo, es decir que estos niños cuando tengan sus propios hijos también les dirán mentiras. No podemos olvidar que los niños aprenden la mayoría de cosas en la vida por imitación, así que se debe tener mucho cuidado con las mentiras que les decimos.

Por otro lado, es importante entender que la confianza que nuestros hijos nos tienen, puede verse afecta en el momento que se den cuenta que les hemos dicho mentiras, así que es muy importante tener cuidado con esto, pues en algunas ocasiones, pueden tornarse en problemas de bienestar.

Teniendo esto en cuenta, la verdad siempre debe ser la primera opción, puede ser difícil en algunas ocasiones, pero la clave está en encontrar el lenguaje correcto para explicarles todo, de esa forma la confianza padre e hijo será lo suficientemente fuerte para que tengan una relación estable durante toda la vida.

Debéis tener presente muy bien las consecuencias de vuestras palabras y las repercusiones que puedan tener en vuestros hijos, siempre es bueno que pienses en las palabras correctas que te permitan darles siempre la verdad, de esa forma tendrán una comunicación efectiva, siempre basada en la verdad.

Comparte este artículoShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedInShare on Tumblr

Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies