Los niños y las pesadillas ¿cómo ayudarlos?

Que tu pequeño o pequeña tenga pesadillas puede ser una situación difícil, que debes saber manejar sobre todo si se presenta con mucha frecuencia. Pues si deseas saber qué hacer ante la situación de niños y las pesadillas a continuación encontrarás algunas pautas muy útiles.

Empieza por conocer el origen de las pesadillas

Son muchas las razones que pueden generar en tu pequeño la aparición de pesadillas por las noches. Dentro de ellas una de las más comunes es haber escuchado  o visto una historia que le cause temor, molestia o enojo.

Otra de las causas que hace surgir la pareja de niños y las pesadillas es el estrés que los niños pueden estar padeciendo, sea por situaciones familiares, sociales o educativas. Ten en cuenta que la ansiedad puede provocar pesadillas así como lo hace la enfermedad o los problemas de tipo emocional.

pesadillas, terrores nocturnos

Qué hacer con los niños y las pesadillas

A continuación podrás encontrar diferentes recomendaciones que te dirán lo que debes hacer después de que tu pequeño ha tenido una pesadilla así como lo que debes hacer no para evitarlas:

  • Cuando tu pequeño se despierta asustado por una pesadilla lo que debes hacer es atenderlo inmediatamente. Ofrécele tu consuelo por medio de abrazos, caricias y besos, logrando que se calme. Puedes encender la lámpara de la habitación.

  • Es esencial que lo tranquilices y acompañes en su cama hasta que pueda volver a dormir. Evita llevarlo a tu habitación ya que esta acción se podría convertir en un mal hábito.

  • Si tu pequeño tiene edad para comprender no dudes en hablar de la pesadilla y explica que esas imágenes y sentimientos no son reales. Si aún es muy pequeño esto no ayudará mucho así que dale amor y bríndale tu protección.

Cómo puedes evitarlas

Ahora que sabes lo que debes hacer cuando surgen los niños y las pesadillas es el momento de conocer algunas pautas a seguir para tratar de evitarlas:

  1. Asegúrate de que tu niño viva su día tranquilamente y divirtiéndose. Evita sobre todo el estrés así como su exposición a situaciones de dolor, ansiedad o miedo, así que restringe las películas de terror. Evita sobrecargar a tus hijos con un exceso de actividades.
  2. Crea una tranquila rutina para tu pequeño antes de ir a dormir. Puedes optar por darle un baño tibio, leerle o cantar una canción alegre y hacer uso de una lamparita con luz tenue en su habitación.
  3. Ten en cuenta que los cuentos con historias alegres son ideales para adecuar la mente de los pequeños a un descanso tranquilo y además es un tiempo en el cual tu compañía lo ayuda a relajarse.

Si después de varias noches e intentos tu pequeño sigue presentando pesadillas, lo cual ha afectado el descanso de todos y el comportamiento del niño, lo mejor es buscar ayuda profesional.

Ten muy en cuenta que si bien no hay formas infalibles para evitar la situación de los niños y las pesadillas seguir las anteriores recomendaciones pueden ayudarte a brindar un ambiente tranquilo para que tú pequeño descanse adecuadamente y sin estos feos sueños.

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Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

2 comentarios sobre “Los niños y las pesadillas ¿cómo ayudarlos?

  • el 7 Junio, 2015 a las 9:59
    Permalink

    Como psicóloga infantil puedo deciros que aunque las pesadillas/terrores nocturnos son habituales en la infancia, en los últimos años las consultas han aumentado de manera paulatina ¿cuál es la causa? Desde mi punto de vista especialmente dos: 1) Hay una preocupación creciente en los padres por el bienestar de los hij@s y una baja tolerancia a integrar los procesos infantiles dentro de la normalidad por lo que hay una tendencia a “patologizar” cualquier comportamiento infantil y 2) Los procesos oníricos tienen como misión procesar e integrar todos los acontecimientos diurnos a fin de consolidar los aprendizajes, si bien como expresa el artículos, el estrés debido a situaciones de conflicto sea en el ámbito familiar, escolar y/o social influyen considerablemente, también lo hace la exposición a estímulos inadecuados a la fase madurativa en la que el peque se encuentre. La infancia es la etapa del aprendizaje por excelencia y por ello la “voracidad” infantil hace que asimilen todo lo que les propongamos pero como decía Piaget para aprender no es suficiente con “asimilar”, hay que “acomodar” y de eso se encarga el cerebro durante el sueño. Si ha asimilación ha sido excesiva por una sobreestimulación, la saturación cerebral solo puede crear “monstruos”. Habrá que ir con cuidado, no?

    Respuesta
    • el 8 Junio, 2015 a las 13:03
      Permalink

      Muchas gracias Yolanda, si quieres participar en nuestra comunidad escríbenos un artículo sobre este tema y lo publicaremos. Un saludo

      Respuesta

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