Hijos tiranos y padres rehenes: una relación dañina para ambas partes

“No puedo controlar a mi hijo”

Esta situación, que se presenta con mayor frecuencia en la actualidad, es también conocida como síndrome de Dorian Gray.

Este síndrome se caracteriza cuando los padres (inconscientemente) desdibujan los límites entre niños y adultos. Es decir, borran las diferencias entre unos y otros. Así los hijos tiranos toman el mando de la familia.

Al tomar esta actitud los padres interpretan que ellos mismos son más permisivos y que este accionar los acercará más hacia sus hijos. Pero lejos de reaccionar de este modo, los hijos sólo consiguen ser más y más tiranos con sus propios padres.

Dentro de esta relación, todos pierden. Pierde el niño que internamente continuará desafiando cada vez más a sus padres y pierden los padres pues ya no tienen el control ni la orientación necesaria para guiar a sus hijos.

Detección temprana de hijos tiranos

Una de los problemas más difíciles a las que se puede enfrentar un padre es la tiranía o el maltrato de sus propios hijos.

Sugerencias para la detección de los hijos tiranos

“Es NO porque yo lo digo”

Quizás alguna vez haya escuchado esta frase. Anteriormente esta frase era expresada por los padres frente a algún capricho o berrinche de sus hijos.

Una de las características para detectar a los hijos tiranos es que, justamente, esta frase es dicha por los propios niños y acatada por los padres.

La asimetría siempre debe estar presente

Las relaciones entre padres e hijos deben ser siempre asimétricas. Si esta asimetría desaparece también lo hacen los límites. En otras palabras, los padres no pueden ser amigos de sus hijos. Allí comienza a desdibujarse los roles y el síndrome se manifiesta.

Berrinches y escenas en público para ridiculizar a los padres

Un hijo tirano pondrá a prueba a sus padres en cualquier momento y lugar. Y qué mejor escena que estando en público para denigrar, humillar o maltratar a sus propios padres en forma verbal y, a veces, física.

Sin límites

Otra de las características por las que se reconoce a un hijo tirano es la falta de límites. Por más que el padre o la madre establezca un límite el niño no lo respetará y, simplemente, hará caso omiso por completo estableciendo sus propias reglas del juego.

hijos tiranos

7 Consejos para tratar a un hijo tirano

  1. La aceptación. Que ambos padres reconozcan que su propio hijo es un tirano sin querer minimizar el problema es un primer paso.

  1. La rutina. La rutina ayuda a que los padres vuelvan a tomar el mando de la situación. Establezca rutinas de comida, de descanso, de tareas, etc.

  1. Ponerse de acuerdo entre los padres. Este punto es crucial para darle al niño el mensaje correcto y comenzar a tomar el control nuevamente de la familia. Si hay diferencias es mejor hablarlas en privado.

  1. Establezca obligaciones. Los niños no son incapaces de hacer su cama, poner y quitar la mesa, prepara un desayuno, lavar los platos, etc. Claro que estas actividades variarán de acuerdo a la edad de cada niño pero no les quite esta responsabilidad. Es importante que ellos comiencen a realizar tareas en el hogar.

Si acaso usted se encuentra frente a la situación que sus hijos no quieren realizar estas u otras actividades sencillas, puede utilizar alguna de estas técnicas:

  • Cambie la clave de Wifi del hogar. Los niños lo notarán de inmediato. Luego, establezca que “sólo les permitirá acceso a la nueva clave al finalizar sus tareas”. Si es necesario cambie la clave todos los días.
  • Prohíbales alguna actividad que ellos amen. Puede ser que deseen asistir a un evento importante o reunirse con amigos, etc. Lo importante es que, en caso que los niños no respondan en la realización de lo pedido usted se mantenga firme frente a la tiranía de sus hijos.

  1. No los amenace. Esto sólo genera inseguridad al niño. Simplemente manténgase firme en su decisión.

  1. No se ponga a la altura del niño. En caso que el niño comience con un típico berrinche lo mejor es respirar profundo y aguardar a que se le pase. Nada de golpes, ni gritos ni malos tratos.

  1. No le pida que “se ponga en su lugar”. Solicitarle al niño que “se ponga en el lugar del adulto” no es una solución pues, justamente, lo que el hijo tirano carece es de empatía.
Comparte este artículoShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedInShare on Tumblr

Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies