Educar a los niños con disciplina positiva

La disciplina positiva es ideal para que los niños logren un desarrollo integral óptimo. Por medio de la disciplina aplicada de forma correcta, los niños serán capaces de tomar decisiones correctas a futuro y desenvolverse de manera adecuada en el ámbito familiar, social, laboral, profesional y económico

Debemos saber que la formación de los hábitos y el carácter de nuestros hijos se logra durante los primeros años de vida.

Los expertos afirman que es durante los primeros ocho años de los pequeños cuando los padres pueden dejar su huella en la personalidad final del niño

De allí que, es importante poner manos a la obra. Ocuparnos ahora, durante la niñez de nuestros hijos, de la disciplina positiva y bien aplicada será el único mecanismo que nos ayudará a futuro de librar a nuestros hijos de problemas mayores que podría afectar cosas como su identidad y su autoestima

La aplicación de la disciplina positiva no es una tarea difícil. El único requisito es investigar un poco sobre el tema y ser firme y constante en su aplicación en casa para garantizar que se convierta en una rutina.

Una vez que el hábito de aplicar disciplina positiva a nuestro hijo se ha formado ya gran parte del trabajo estará completado

  • Respeto: aunque sean nuestros hijos, y sean pequeños, los niños son seres humanos independientes que merecen nuestro respeto y admiración. Debemos evitar las críticas destructivas hacia nuestros hijos y concentrarnos en la creación de una base de vida que incluya colaboración de ambas partes, disciplina bien direccionada, amor, salud, autonomía y desarrollo feliz
  • Ponte en el lugar del niño: a menudo como adultos nos negamos a ponernos en el lugar del niño porque creemos que nuestra experiencia –ya racional- es suficiente para resolver cualquier conflicto. Sin embargo, pensar como ellos nos ayudará a comprender su posición y tratar de orientarlos de forma correcta
  • Se ejemplo: más que las palabras que les decimos a menudo, que no dejan de ser importantes, nuestros hijos verán e imitaran nuestra conducta. Por eso es fundamental que como padres hagamos lo que decimos para que exista coherencia entre ambas cosas y nuestros pequeños las comprendan y las imiten de forma sencilla
  • Se firme: es importante que una vez que hemos emitido una orden o asignado una tarea seamos firmes en mantener la posición pese a los intentos del niño de hacernos cambiar de opinión. A fin de cuentas los padres somos nosotros y las decisiones son nuestras mientras el hijo sea un niño. Por eso, no podemos permitirnos cambiar de parecer de forma abrupta ni dejarnos convencer por las insistentes peticiones del pequeño. Tampoco es conveniente que uno de los padres desautorice al otro o cambie las órdenes
  • Se racional en tu disciplina y establece objetivos: para que la disciplina tenga éxito es fundamental que le expliquemos al niño porque se le está indicando cualquier cosa, castigo o tarea. Esa indicación siempre debe ser coherente y debe también estar dirigida hacia un objetivo final que beneficie de forma directa al niño
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Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

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