El Cociente o coeficiente intelectual (CI)

Medición del coeficiente intelectual

La medición de coeficiente intelectual es una característica que ha comenzado durante la primera mitad del siglo XX.

Por aquel entonces era imprescindible la medición del Coeficiente intelectual (CI) dado que, tras las pruebas psicométricas estandarizadas, se podía determinar quién era apto (inteligente) y quién no lo era.

La prueba se tomaba teniendo en cuenta sólo 2 variables:

  • Índice o capacidad para las matemáticas o lógica
  • Índice o capacidad para la lengua y literatura

Ambos ejes giraban en torno de pruebas donde se priorizaba la memorización automatizada de las pruebas aplicadas. Si el niño no alcanzaba los valores de 75 entonces se lo consideraba con retraso mental. Si su CI se encontraba entre 75 y 90 entonces tenía un nivel de inteligencia medio. Y si el niño superaba los 90 o 95 entonces su CI era superior a la media.

Con la llegada de la década de los años 60 una nueva corriente de pensamiento y un cambio a nivel mundial abrasaron nuevas formas e incorporaron no sólo técnicas diferentes sino también comenzaron a tener en cuenta la subjetividad e individualidad del niño.

Aunque actualmente existen muchos profesionales tentados a solicitar un diagnóstico de CI, lo cierto es que las pruebas han variado considerablemente.

Hoy en día, si bien se aplican test para la evaluación del CI, estos se hacen teniendo en cuenta el contexto socio-histórico del niño, su entorno cultural, antecedentes familiares, costumbres, alimentación, características particulares del niño y todo dato que (aunque parezca irrelevante) puede sumar y aportar sobre las particularidades que hacen de ese sujeto una persona única e irrepetible (factor imprescindible para no sesgar los resultados).

Pero ¿Tiene importancia el CI en un niño?

La respuesta de los profesionales es la siguiente: Depende para qué. Hoy en día no es correcto decir que un niño es inteligente o no lo es sino más bien que es importante hablar de inteligencias múltiples.

Existen diversos tipos de inteligencia en donde un niño se puede desarrollar de forma maravillosa mientras que en otra inteligencia consiga resultados medios o por debajo de la media. Por ende, para poder decir que un niño tiene un CI por debajo de la media hoy es preciso tener en cuentas las 8 inteligencias de las que habla Howard Gardner y no limitarnos a pruebas estandarizadas pues solo caeremos en un error de diagnóstico.

Desde nuestro punto de vista el CI de un niño es necesario dependiendo de la finalidad. A menudo los padres y/o docentes solicitan un estudio para determinar el CI de un niño ya que se podría sospechar de una discapacidad intelectual permanente y, con dicho diagnóstico de CI, poder acceder a un certificado de discapacidad (en caso que el diagnóstico lo confirme y que el niño posea una discapacidad intelectual de este tipo).

Por otra parte podemos afirmar que el cerebro posee una capacidad de aprendizaje que, con los elementos apropiados podrían estimular la neuroplasticidad del niño a fin de mejorar el CI (ya que el CI no es un parámetro inamovible o fijo).

© 2016 Cociente intelectual. Escuela de padres. Portal educapeques

 

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Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

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