Tipos de apego infantil y consecuencias

El apego infantil es un tipo de relación que se produce entre la madre o el padre y el bebé. No obstante (y de aquí en más) nos referiremos a la función que ocuparía ese padre o madre independientemente de si ese rol lo asume una madre, padre, tío/tía, abuelo, amigo u otro familiar.

 

Apego infantil saludable

Aunque la palabra apego esté asociada a un tipo de vínculo enfermo (puesto que en las relaciones adultas este vínculo se generan entre personas dependientes y no sanas psíquicamente hablando) lo cierto es que el apego infantil es saludable tanto para la madre como para el niño. Dicho vínculo emocional tiene las siguientes características:

  • Produce seguridad 
  • Genera consuelo 
  • Fomenta la empatía para ambas partes 

La relación de apego entre un niño y su madre se produce desde el momento en que el niño nace y durará hasta el momento en que su progenitor fallezca. Claro que la intensidad de dicho apego deberá ir cambiando y menguando con el paso del tiempo (de mayor apego a menor apego).

La pérdida o amenaza de este vínculo produce en los niños una sensación de ansiedad que, dependiendo del grado o del tiempo o de dicha ausencia, puede tener diferentes consecuencias.

Concrétamente existen cuatro tipos de relaciones de apego. Sin embargo sólo una de estas cuatro puede ser beneficiosa para el niño en el corto, mediano y largo plazo.

 

Tipos de apego y sus consecuencias

  • Apego seguro. Es un tipo de apego que se produce cuando el niño se encuentra frente a la figura de protección (padre o madre). Esta figura le genera seguridad y confianza. El niño puede explorar el mundo que lo rodea pero frente la ausencia de dicha figura, le produce ansiedad y angustia. Este es el tipo de apego más normal y saludable que existe entre los padres e hijos.

 

  • Apego ansioso ambivalente. En este tipo de apego la relación se vuelve algo tóxica puesto que el niño no puede conocer el mundo que le rodea sin la presencia del adulto protector. La idea de explorar el mundo sin él le aterra e impide dicho descubrimiento. Este tipo de relación se genera cuando el adulto es inestable (fluctúa entre el amor y la insensibilidad). Esto produce una gran inseguridad en el niño.

 

  • Apego ansioso evocativo. En este caso el niño explora su mundo pero pierde todo tipo de contacto o interés con su protector. Esto se produce cuando, previamente, el niño ha sentido la ausencia o el desapego (falta de cariño) por parte de aquel. Las consecuencias, en este caso son: miedo a la intimidad, el niño no confía en su protector y rechaza a su entorno.

 

  • Apego ansioso desorganizado. Este caso se presenta como un intermedio entre los dos antes mencionados. Aquí el niño no sabe cómo comportarse frente a su protector, generando así, sentimientos de inseguridad en él.

Estos casos suelen verse en niños que han sufrido algún tipo de maltrato emocional o abuso.

 

Nosotros por supuesto estamos a favor del apego infantil saludable, pero queremos que conozcáis otras formas de relación con los hijos que no lo son

María Eugenia Daney

© El Apego infantil. Escuela en la Nube

 

 

Comparte este artículoShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterPin on PinterestShare on LinkedInShare on Tumblr

Angel Fuentes

20 años dedicado a la educación infantil. Escribo un blog con recursos para los niños y niñas, padres y docentes. Para facilitar su difícil tarea educativa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies